Mt. 11:25-30.

  1. El celo de Dios. v. 25-26.
  2. Velado para los sabios. v. 25

Saber mucho puede obstaculizar a Dios. 1 Co. 8:2-3; Stg. 1:19.

  • Lo que se quiere decir con “Porque así te agradó”.

A Dios le agradan los humildes, no los soberbios. 2 Sam. 22:28; Sal. 38:6; Sal. 119:21; Pr. 8:13; Is. 2:12; Jer. 50:31; Stg. 4:6; 1 P. 5:5b.

  1. Provisión divina.  v. 27.
  2. Todo le entregó el Padre al Hijo. Jn. 3:35.

Recibir es cuestión de humildad.

  • ¿Querrá Cristo revelarte a su Padre? Jn. 10:15

Cristo mismo dijo, “no está bien tomar el pan de los hijos, y echarlo a los perrillos”; y también “no deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas a los cerdos. Pero Él puso su vida por las ovejas Jn. 10:15.

  1. Pregunta por las sendas antiguas.  v. 28-30.
  2. Venid a mí. v. 28
  3. Trabajados y cargados. “Fortion”. 

Según Mt. 23:4 el pueblo estaba cansado de llevar cargas pesadas (cargas religiosas más que físicas), pero la carga es necesaria para el posterior descanso, Gl. 6:5. Nos enseña de esa carga que llevará recompensa en el tribunal de Cristo. 

  • Descanso para vuestras almas.
  • No cargues a hombro, si hay maquinaria. Jer. 6:16
  • Almas ultrajadas Lc. 12:32
  • “El yugo fácil”
  • Ser cristiano no es fácil. Mt. 5:10; Lc. 9:23.
  • Yugo fácil, carga ligera.

No arrastres cosas que el Señor no te dijo que arrastres, no hagas yunta con el mundo.