Salmos 27:1-3
Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré?
Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme?
Cuando se juntaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos,
Para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron.
Aunque un ejército acampe contra mí,
No temerá mi corazón;
Aunque contra mí se levante guerra,
Yo estaré confiado.

Cuando un niño está aprendiendo a caminar su unica fortaleza es la mano de su Papa, ya que sus Piernas aun no son capaces de sostenerlo, asi que se aferra a la mano de su Papa y no lo suelta por que sabe que se va a caer y a lastimar, como hijos de Dios no somos así, mucha veces nos soltamos y creemos que en verdad todo va a estar bien, deberíamos reconsiderar nuestra actitud