1 Juan 1:4-5

4) Estas cosas os escribimos, para que vuestro gozo sea cumplido.
5) Éste es el mensaje que hemos oído de Él, y os anunciamos:
Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en Él.

En la 1 epístola de Juan hay 3 afirmaciones de quién es Dios. Dios es luz (1 Jn 1:5), Dios es amor (1 Jn 4:8) y Dios es la vida eterna (1 Jn 5:20).
A cerca de la primera afirmación, Dios tiene la intención de que haya un gozo completo en la vida del creyente. El mundo y nuestras ambiciones carnales puede llegar a seducirnos del tal modo que nuestro camino esté tan oscuro que nos extraviemos buscando un gozo completo donde no lo hay, no para el creyente.
Hay tantos factores que llegan a privarnos del gozo verdadero, como el deseo de una buena posición social, una realización académica o profesional, o una estabilidad familiar. Son cosas que no son deseos malos, sin embargo el error es buscar el verdadero gozo en lo material, y no en una de las verdades más grandes en las Escrituras: “Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él”.
Algunas veces se enfatiza este versículo al enseñar la intolerancia de Dios al pecado por su carácter Santo, y esta es una verdad definitiva. Entonces, ¿cómo un hombre que ha pecado podría encontrar un gozo completo al enfrentarse a la verdad de que “Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él”?

  • La luz es una palabra que llega a contener mucha información de la manera en que Dios actúa en nuestras vidas.
  • La luz alumbra nuestro camino, la luz del sol calienta el planeta y trae vida.
  • La luz nos permite ver la suciedad que en la oscuridad no podemos percibir.

De esta manera la frase del versículo 5 es muy esperanzadora.
En un cuarto oscuro, al encender la luz, la oscuridad desaparece según la intensidad de la luz. Dios no es una luz, sino la Luz. Al estar en comunión con Dios por medio de Jesucristo, la luz de Dios resplandece en nuestras vidas de modo que las tinieblas desaparecen. No es una opción sino una consecuencia de la comunión del creyente con Dios, y de esta manera, el creyente puede llegar a experimentar una vida victoriosa.
Busquemos el verdadero gozo, la alegría completa en esta grandísima verdad, y no andemos como quienes tienen su entendimiento entenebrecido. Ef 4:17-18
Que Dios, quien es Luz, ilumine nuestras vidas para que no haya ninguna tiniebla en nosotros.